Avignon – 31 de marzo

Avignon fue la antigua sede de los Papas emigrantes de la corrupción en Roma. Es una ciudad monumental que merece una visita detallada.

 Después de un buen desayuno para reponer fuerzas nos internamos entre sus callejuelas para visitar el Palacio de los Papas y el famoso Pont d´Avignon (Puente Saint Bénezet, que se construyó para cruzar el Ródano).

Mapa de Aviñón

El centro de la ciudad, como muchas de su época, está cubierto por pequeñas callejuelas y rodeado por altas torres encantadoras. La Catedral, de estilo gótico alberga la tumba de Juan XII; detrás de este edificio encontramos  un hermoso jardín y el Pont d´Avignon.

El puente de Saint Bénezet, popularmente conocido como el puente de Aviñón, al igual que otros lugares históricos también cuenta con una leyenda protagonizada por un pastor llamado Bénezet, que tuvo una revelación divina que le dijo que se tenía que construir un puente sobre el Rin, cuando la expuso públicamente a la autoridad eclesiástica , para mofarse le dijo que cargara con una gran roca y que la lanzara al río en el lugar que le había sido revelado, la levantó milagrosamente sin esfuerzo rodeado de unas luces angelicales y la arrojó al río.

El Palacio de los Papas es una visita imprescindible por la importancia de la historia que atesora y la grandiosidad del palacio que está considerado como una de las obras más suntuosas del gótico del siglo XIV.

Detrás de la fachada principal, en donde contemplamos las estilizadas torres gemelas adosadas, está el gran salón en el que el Pontífice recibía con pompa a los grandes dignatarios que le visitaban, que seguramente quedaban impresionados por el poder de la sede de la Iglesia, que se había tenido que establecer fuera de Roma, y donde establecieron su sede siete Pontífices , el primero fue Clemente V y el último Benedicto XIII conocido popularmente como el “Papa Luna”,( 1394 -1409 ), que ejerció su pontificado en una época en la que estalló el gran cisma de occidente y al no renunciar a su cargo para el que fue legítimamente elegido, abandonado por todos, fijaría su sede pontificia en la fortificada ciudad de Peñíscola.

Un día de viaje y ya reflejo en esta entrada parte de lo que he aprendido. Si hasta soy experto en gótico, y me atrevo a decir que las características fundamentales del gótico son la elevación,  la luz y el horror a los muros macizos, que son sustituidos por amplios ventanales con vidrieras.  Si es que estos viajes organizados para los de humanidades nos permiten aprender mucho a los de ciencias.

Después del merecido desayuno, las compras por sus callejuelas, emprendimos camino hacia Pisa, ciudad a la que llegamos a la hora de cenar, tras miles de kilómetros, túneles, paradas, mareos,… Y nuestra primera cena italina. ¿Alguien sabe que cenamos? Has acertado, unas hermosas pizzas.

Para que os hagáis una idea de cómo nos estrenamos en Pisa, una imagen vale más que mil palabras.

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